Conclusiones
La danza, que hoy está de moda sobre todo entre los
jóvenes, antes de ser una moda o una tendencia, es una expresión natural del cuerpo
y del arte, y además una antigua forma de devoción.
Lo que muchas personas han olvidado es que la danza nace
con el hombre primitivo que, con la danza, exorcizaba por medio del movimiento
su propios miedos ancestrales, como las tendencias tribales, a las cuales se
asocian las practicadas con la finalidad de agradecer a las divinidades
adoradas.
Nuestro ser, nuestra mente, nuestro ánimo se exprimen por
medio del cuerpo, que es nuestra puerta hacia el mundo externo, es nuestra parte material, el medio con el que
manifestamos nuestras pasiones, satisfacemos nuestros deseos, nuestras
necesidades, nos percibimos nosotros mismos y a los otros, por medio del que
nos realizamos. Nuestra existencia en la tierra es imprescindible para nuestro
cuerpo. En este contexto la danza con su gestualidad, se convierte en lenguaje
con el que podemos exprimir nuestras emociones, sin utilizar las palabras, sólo
por medio de la música, deviniendo siempre más terapéutico y liberatorio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario